Aprender a secar el cabello sin dañarlo puede ayudar a evitar el deterioro innecesario del mismo.
Es algo típico de muchas rutinas matutinas: sales de la ducha, te frotas bruscamente la cabeza con una toalla y, si todavía está húmedo cuando intentas peinarlo, a menudo diriges una ráfaga de aire caliente a tu cabello con un secador.
Lamentablemente, este tipo de rutina matutina puede dañar el cabello y el cuero cabelludo.
Usa estos consejos para asegurarte de que tu cabello se mantenga sano, incluso después de haberlo secado.
Prepara el terreno
El primer paso para mantener tu cabello en buen estado comienza en la ducha.
Esto significa usar un buen champú y acondicionador, algo como Head & Shoulders, el primer champú clínicamente probado para mejorar la calidad del cabello desde el cuero cabelludo.
Esto se debe a que la buena calidad del cabello comienza en el cuero cabelludo, su base. Un cuero cabelludo en buenas condiciones cuida mejor el cabello en crecimiento, de modo que se forma correctamente. Los problemas del cuero cabelludo, como la caspa, pueden incluso hacer que el cabello nuevo se dañe a medida que crece.
Una vez que hayas cuidado tu cabello correctamente en la ducha, vale la pena revisar cómo lo secas.
Con calma
Cuando salgas de la ducha y tomes una toalla, resiste la tentación de secarte el cabello bruscamente. Ser rudo con las fibras capilares puede dañar la cutícula protectora de tu cabello.
Hay un par de formas mucho más suaves y, por lo tanto, mucho más saludables de secar tu cabello con la toalla:
- Para cabello largo, envolverlo en una toalla para secarlo es una forma fácil de eliminar el agua sin ser demasiado brusco.
- Si tu cabello es más corto, usa suaves toques en lugar de frotar bruscamente.
Esto podría tardar un poco más en secarse, pero será mucho más suave para tu cabello.
Técnicas de secado
Si puedes evitar el uso de calor para peinarte, hazlo. Secar tu cabello al aire libre causa mucho menos daño a tu cabello.
Sin embargo, si no puedes prescindir del secador, no uses demasiado calor; dañarás no solo tu cabello, sino también tu cuero cabelludo.
Baja la temperatura para obtener el mismo efecto con menos daño.
La regla general es: si el flujo de aire es demasiado caliente para ser cómodo en tu mano, es demasiado caliente para tu cabeza.
Peinado
Cuando se trata de peinado, también debes evitar un trato brusco.
Elige peines y cepillos con espacios amplios entre los dientes y las cerdas para reducir la tensión en el cabello.
Si planeas usar planchas para alisar, tómate el tiempo adicional para asegurarte de que tu cabello esté completamente seco.
Al igual que con un secador, demasiado calor en el cabello mojado puede causar daño, por lo que es importante darle tiempo a tu cabello para que se seque completamente antes de comenzar a peinarlo. De lo contrario, el vapor atrapado dentro de la fibra puede expandirse como un globo, dañando permanentemente el cabello.
Sigue estos sencillos consejos sobre cómo secar el cabello sin dañarlo para ayudarte a cuidarlo mejor y así mantenerlo con un aspecto y una sensación más saludables por más tiempo.