Efectivamente, existe un vínculo entre las hormonas y la caspa, lo que explica por qué esta suele aparecer durante la pubertad.
Uno de los factores clave del proceso es el sebo, una película lipídica producida por el organismo en el cuero cabelludo, la cara y el busto. Son las hormonas las que controlan su producción.
Todo comienza cuando este sebo es degradado en varias sustancias irritantes, como el ácido oleico, por un microorganismo presente de forma natural, el Malassezia Globosa.
Si tu cuero cabelludo es sensible a este ácido oleico, desarrolla una irritación seguida de una descamación epidérmica, la famosa caspa.
Más información sobre la causa de la caspa
Las hormonas que controlan tus glándulas sebáceas juegan un papel esencial en la aparición de la caspa, al provocar la secreción del principal irritante del cuero cabelludo, el ácido oleico. Por eso la caspa aparece a menudo en la pubertad.
Pero las hormonas no son las únicas culpables. También es necesario un terreno sensible al ácido oleico. Dado que cerca del 50% de la población es sensible a él, tienes una probabilidad de una entre dos de sufrir caspa en algún momento de tu vida.
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