Todos queremos saber cómo tener un cabello sano, pero hay mucha desinformación sobre la mejor manera de conseguirlo.
Por eso, hemos elaborado esta guía práctica para tener un cabello sano que realmente funciona.
El lavado
El secreto para conseguir un cabello sano empieza por con qué lo lavas. En internet, encontrarás defensores del movimiento 'no poo' (es decir, no usar ningún champú) hasta recetas de champús naturales que puedes hacer con el contenido de tu nevera. Lavarse el pelo es realmente importante; ayuda a eliminar la suciedad y los irritantes que pueden acumularse en el pelo y molestar al cuero cabelludo.
Nuestro consejo es que utilices un champú que haya demostrado que mejora la salud de tu cabello con el tiempo. Head & Shoulders es el primer champú que ha demostrado clínicamente que mejora la calidad de tu cabello desde el cuero cabelludo, manteniéndolo en buen estado.
Luego, presta atención a cómo usas el champú:
- Empieza por enjuagarte el cabello con agua tibia para que los aceites y la suciedad del cuero cabelludo se muevan.
- Pasa al champú: elige uno que se adapte a tu tipo de cabello.
- Haz espuma en las raíces con movimientos de arriba abajo, en lugar de circulares; esto ayudará a evitar que se formen nudos. Si tu cabello es propenso a la grasa, deja actuar la espuma un minuto para que el champú tenga más tiempo para hacer efecto.
- Enjuaga abundantemente para eliminar la suciedad, la grasa y la espuma del champú.
Una vez que hayas lavado tu cabello, aplica un acondicionador. Al igual que con el champú, empieza por las raíces y ve extendiéndolo hacia las puntas, para que cada parte esté protegida desde el cuero cabelludo hasta las puntas. Deja actuar el acondicionador uno o dos minutos para que tenga tiempo de hidratar tu cabello. De nuevo, asegúrate de enjuagar bien.
Después del lavado
Una vez fuera de la ducha, cuero cabelludo seco, sensible y con picor; el cabello mojado es particularmente frágil, y no querrás deshacer todo el buen trabajo que hiciste en la ducha.
Eso significa tener el cuidado adecuado al pasar a la parte de secado y peinado de tu rutina.
Para secarlo, querrás evitar frotar el cabello con la toalla demasiado fuerte; intenta escurrir el exceso de agua primero y sécate el cabello con una toalla o, mejor aún, con una camiseta, que creará menos fricción en tu cabello. Luego, desenreda con un peine de dientes anchos; evita los cepillos y los peines de dientes finos, que pueden ejercer demasiada presión sobre el cabello mojado.
Asimismo, lo mejor es dejar el secador apagado. El calor que genera puede dañar fácilmente el cabello. Si no puedes prescindir de él, la mejor opción es dejar la temperatura lo suficientemente fría como para que puedas apuntarlo a tu mano sin que te resulte incómodo. Cualquier cosa más caliente debe mantenerse alejada de tu cabello.
Sigue estos consejos durante y después del lavado para mantener tu cabello con un aspecto y una sensación saludables.